Los
proyectos son a veces trayectorias
particulares, en ocasiones, inesperadas…
Están aquellos “en el
aire”, imprecisos, que uno no
puede todavía definir, en este
momento: montar una obra de un dramaturgo
contemporáneo, una obra de
Brecht…
Están los proyectos que apenas
tienen tiempo de serlo antes de concretizarse
en un montaje.
Y están los proyectos que a
fuerza de acompañarme desde
hace ya un buen tiempo han terminado
por convertirse en verdaderos “compañeros
de ruta”...
El Príncipe d'après
El Príncipe
Constantecomedia
célebre de Calderón
de
la Barca. Ópera. Adaptación
Anne Petit. Música Dominique
Probst, Ramon de Herrera. Escenografía
Kays Rostom...
Una decena de personajes entre los
cuales: el infante Don Fernando, el
rey de Fez, su hija, Fénix,
su sobrino, Muley, un coro de recitadores
cantantes (como mínimo tres),
una cantante y un cantante líricos…
Obra de juventud de Calderón
(1628), El Príncipe Constante
es un poderoso enfrentamiento cara
a cara entre dos civilizaciones. La
Europa Cristiana y el África
Mora. Los Cristianos quieren Tánger
y sus orillas para asegurar la toma
estratégica de Ceuta, los Moros
quieren guardar Tánger y sus
orillas para sitiar y tratar de retomar
la posición estratégica
en Ceuta. Igualdad entre las dos partes…
Dos visiones del mundo…
Cada una con sus grandezas y sus errores.
La acción ocurre en
Marruecos. En la primera jornada los
cristianos irrumpen en las orillas
de Tánger…
Como ocurre siempre en la obra de
Calderón hay una mirada provocadora.
Son los portugueses, que tienen una
historia tumultuosa con España,
los que aquí representan los
valores de la cristiandad además
se trata de la dinastía que
se hará célebre con
el descubrimiento del Mundo.
En una época en la que la inquisición
es todopoderosa, Calderón nos
muestra en un enfrentamiento en el
que los cristianos son los perdedores
(¡), nos muestra la grandeza
del Reino de Marruecos y la nobleza
de sus dignatarios…
Los códigos de honor que rigen
la amistad entre el general moro Muley
y Don Fernando, el príncipe
cristiano, son los mismos.
En escena, las explosiones barrocas
de un género que no tiene más
que una ley, “la verdad poética”
son confrontadas con la depuración
de la trayectoria del Príncipe
Don Fernando que escoge -como lo señala
con despecho y no sin una curiosidad
secreta, el rey de Fez- ir hasta el
final de un martirio que él
mismo se impone.
Un tratamiento escénico contemporáneo:
composición musical, coreo-grafía,
privilegiando el arte y la intensidad
de ese combate singular, vestuario.
Un espacio vacío, modulado
por los diferentes niveles de un piso.
Torres de luz. Lugares desiertos donde
nacen las sombras.
Trabajar la traducción francesa
a partir del trabajo que practico,
sobre el lenguaje, en el movimiento
sintáctico entre un idioma
y otro. Guardar las asperezas, la
exhuberancia de las metáforas,
de las imágenes… Trabajar
el verbo en las diferentes construcciones
(el acto de proferir, el canon, la
puesta en eco, la palabra rítmica)
que he realizado en estos últimos
años, en especial en la puesta
en escena de Del
lado de Tajo... , Antígona
, Tragedias,
destellos...
Musicalidad de las lenguas mezcladas,
el español, la lengua del poeta,
cantado por los cantantes del coro,
el portugués (el canto de los
cautivos, el canto de la “saudade”),
el árabe literario, declamado
en ciertos momentos. Paréntesis
poéticos y musicales, manteniendo,
en francés, la comprensión
del texto.
Habrá una dramaturgia de los
idiomas que determinará la
adaptación, así como
habrá una dramaturgia de la
composición musical, una dramaturgia
del espacio, una dramaturgia sobre
Calderón, su época,
la época del Príncipe
Constante y una dramaturgia
de las resonancias del Príncipe
hoy
en día.Varios colaboradores.
Paisaje
sin barcos de María
de Carvalho, adaptación Anne
Petit, escenografía Jose
Manuel Castanheira, música
Ramon de Herrera
Iô (diminutivo de Joana),
vive sola en Lisboa, hacia finales
de los años cincuenta. Soledad
marcada por la estridencia del teléfono.
A Iô le gusta escuchar las
voces, contenta de no tener que
ver los rostros. Paula su amiga
de infancia, casada de manera despampanante
que le cuenta su vida mundana. Su
madre, que conjura, como puede,
el tiempo que pasa y el miedo a
la muerte.
Iô acepta la mirada de Mario
pero su voz le llega desde lejos…
El amor de sus 18 años que
se fue al Brasil después
de “una falta” que sin
lugar a dudas Iô ha pagado
más que él, veinte
años después, a su
regreso a Lisboa, la llama. Mario,
un paréntesis en su vida,
en la monotonía de los días
de Iô, el tiempo de una ida
y vuelta. En cuanto a Arturo, su
amante, demasiado prudente como
para llamarla al colegio en el que
trabaja, “su mirada antaño
tan azul, se ha ido destiñendo
con el tiempo”. Ha organizado
su vida conformándose. Cuándo
dejó de ser él? A
veces tengo ganas de sacudir ese
maniquí” se
dice Iô con el humor y la
violencia contenidos que la caracterizan. Allí está la
ciudad, presente. Pálpitos,
rumor, cotidiano espionaje, el peso
de las relaciones sociales en aquellos
años, bajo la dictadura…
Mais la ville a aussi une âme
secrète et rebelle comme
Jô. Elle s'exprimera Pero
también la ciudad tiene un
alma secreta y rebelde, como Iô.
Se expresará en el fado-jazz,
una composición musical original
para guitarras y saxofón
y en la coreografía para
dos bailarines, un hombre y una
mujer, en traje de ciudad de los
años 50. Fulgores. El choque
de los cuerpos, de lo no dicho.
Deseo, frustración, posesión,
violencia… Dimensión
poética de esa mujer a la
deriva.
Universo escénico: “la
isla”, espacio de Iô
y el laberinto de la ciudad alrededor.
Utilización de la dimensión
vertical con los personajes al teléfono:
Paula, la madre de Iô en burbujas,
como cabinas transparentes suspendidas.
Iô no las ve, escucha sus
voces y les contesta pero el espectador
percibe la imagen en su conjunto.
Juego sobre las dimensiones y los
colores “hiperealistas”
de accesorios que se repiten como
los canapés, los teléfonos…
El sonido transcribirá elementos
de la realidad, los timbres del
teléfono, los chirridos de
la cómoda en la noche, el
canto del gallo en la mañana,
los rumores de la ciudad, integrando
la dimensión obsesiva que
comportan. Lo que provocará,
como los demás elementos
del espectáculo, una leve
e inquietante distorsión.
Racine-Recital
Andrómaca,
Britanicus, Berenice, fragmentos ;escenografía
Kays Rostom, música Dominique
Probst, Ramon de Herrera.
Esas tres tragedias tienen una progresión
secreta. Desde los furores de
la pasión hasta la plenitud
de la renunciación. ¡Qué
evolución en el arte
de la relación de fuerzas en
el que Racine era excelente ! En ocasiones
violento, en otras sutil, erótico,
sangriento. Racine es un poeta vuelto
hacia adentro y es en nosotros donde
se encuentra la barbarie … tan
cerca.
Después de haber considerado
en Andrómaca
y en Britanicus
todas las restricciones que un ser
puede ejercer sobre otro, desde las
más pasionales hasta las más
políticas, Racine aborda en
Berenice la forma
más sublime de la restricción,
aquella que uno ejerce sobre sí
mismo. Una evolución que más
parece una iniciación…
Desde la utopía redentora de
la unión de los vencedores
y de los
vencidos, pasando por la paternidad
de Pyrrus hasta la monstruosa crianza
del asesino de la madre en el espíritu
de Nerón y el amor libre de
Titus y Berenice -plenitud de la mujer
enamorada, por fuera de su estatus
de madre, bajo la mirada de Antiochus-,
Racine posee todas las audacias…
Es aquello que se privilegiará
en la dramaturgia, la selección
de los fragmentos y la puesta en escena,
la audacia raciniana.
El trabajo del lenguaje será
la columna vertebral de la interpretación
y de la dirección de los actores,
un universo escénico indefinido,
hecho de pesados telones en el suelo
jugando con los desplazamientos hasta
estorbar los personajes, en contraste
con la fluidez de trajes contemporáneos
y de un caos de sofás en el
horizonte, donde se refugiarán
los actores, presentes todo el tiempo
en la escena, en la que
se inscribe el elemento del recital,
el elemento del verbo: el atril. Espacio
por conquistar, no será fácil
conseguirlo, puede uno terminar sitiado,
acosado, interrogado, indagado por
los otros, cada uno en su momento.
Un color musical para cada tragedia,
voz, percusión, teorbo…
Adaptación
para la televisión del guión
a episodios Teatralia
una detective Top Secret. (Ver
escritora.).